Mostrando entradas con la etiqueta Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dios. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de abril de 2011

¿Tiene sentido el Yunque con estas características?

Esta es la típica pregunta que uno se hace al entrar a formar parte de la organización del Yunque. He visto en foros de internet que algunos  también se lo preguntan hoy en día desde fuera, por los rumores que se han oído por ahí.
Cuando entré -y sigo pensándolo hoy en día- hay personas e instituciones –nacionales e internacionales- que trabajan organizadamente en contra de la Iglesia, que quieren destruirla, que quieren construir una sociedad sin Dios, que tienen una visión de la persona, la familia y la vida totalmente distinta, que quieren hacer del Estado  el referente moral de todo y que, como consecuencia de ello, quieren echarnos de la presencia pública a los católicos. Y en este contexto, sigue teniendo vigencia, hoy más que nunca, una organización de estas características.

lunes, 21 de marzo de 2011

El Compromiso en el Yunque

En este post voy a referirme a uno de los pilares básicos en la Organización del Yunque: el compromiso:
Lo del Compromiso lo entendí cuando dijo Emilio que era dar preferencia a la Organización respecto a otras asociaciones o grupos a los que se perteneciera. Me puso un ejemplo clarificador: si eres numerario del Opus Dei no puedes ser a la vez consagrado de los Legionarios de Cristo, de Comunión  y Liberación o de otras realidades eclesiales que tienen a su vez su compromiso. Si eres de los jesuitas no puedes ser a la vez de los Marianistas o de los dominicos. Son instituciones que necesitan de personas comprometidas. Y que eso era primordial porque era ser generosos con algo a lo que Dios nos había llamado. Le pregunté si ese compromiso implicaba ser religioso o no casarse o algo así y Juan aclaró que no, que esto no tenía nada que ver, que se seguía llevando la misma vida y no era un estado religioso ni nada parecido. El pertenecer a la Organización del Yunque implica estar en la sociedad ya sea estudiando o trabajando, soltero o casado, pero con la característica de una vocación al trabajo para mejorar la sociedad en la que vivimos y eso necesita un compromiso y dedicación, una primordialidad. En definitiva, primordialidad, me dijo, significa compromiso.